Fausto, de Alexander Sokurov

Con Fausto -Faust- el realizador ruso Alexander Sokurov da fin a su tetralogía sobre el poder y las pasiones humanas, y en este caso singular efectúa una relectura de la obra del alemán Goethe para impregnarla del poder de su cine aunque también su ambición en términos estéticos debilita de cierto modo su planteo para quedar a medio camino entre lo que podría haber llegado a convertirse en una obra maestra.

 

Impávidos o hipnotizados, así quedan los espectadores al confrontar con el cine de Alexander Sokurov, realizador ruso que se hiciera notoriamente conocido en nuestro país por su sugestiva y majestuosa El arca rusa -2003- que tratándose de una propuesta radical en cuanto a no ficción contó con el visionado de más de 170 mil espectadores, algunos de ellos arrastrados por la crítica y otros por el antecedente de uno de sus films más conocidos Madre e hijo -1999-.

Claro que del minimalismo formal de Fausto -Faust- a la grandilocuencia y ambición de aquel surgieron transversalmente otras obras de la misma intensidad pero con objetivos diferentes. Ese es el caso singular de un proyecto que el cineasta ruso cierra con esta relectura del mito del Fausto, pero más precisamente tomando como faro la versión del escritor Goethe para además dar clausura a lo que se denominó tetralogía sobre el poder, que comenzó con el film Moloch -1999-, donde tomó nada menos que a Hitler y a Eva Braun en un retrato descarnado que siguió su camino evocando a otro líder totalitario como Lenin en Taurus -2001- y luego con El sol -2005-, esta vez con el protagonismo del emperador Hiroito.

Haber elegido a un personaje de la literatura como el doctor Fausto, interpretado por el gran Johannes Zeile, para de alguna manera encontrar un exponente de la condición humana y la decrepitud moral no es casualidad pero resulta un tanto extraño para los fines conceptuales teniendo presente que las tres películas anteriores bucearon en los confines del poder desde líderes políticos y carismáticos.

En realidad para Alexander Sokurov, la obra del escritor Goethe opera de pretexto para desmenuzar las pasiones y las miserias de los hombres cuando la ambición no tiene límites y el pacto con el diablo, en la piel del actor Anton Adasinskiy, llega en un momento de debilidad con el consabido precio que eso significa en términos morales y mucho más tratándose de un doctor que lidia de forma permanente con la muerte y descree de la existencia del alma aunque también con ese poder que le otorga el saber científico. No estamos aquí ante un personaje con complejo de Dios sino todo lo contrario: un hombre mundano, enamorado de la mujer equivocada que en este caso es la joven Margarita -Isolda Dychauk- contextualizado en una remota aldea pueblerina de Alemania con características de Edad Media y atravesada de olores, fetidez, hediondez, que las imágenes estilizadas de Sokurov se encargan de plasmar en pantalla gracias al soberbio trabajo de fotografía de Bruno Delbonnel.

Sin embargo, esa riqueza formal a la que debe sumársele una elección meticulosa de diálogos que por momentos estanca al relato sobre una superficie de cierta teatralidad no es directamente proporcional con el resultado del conjunto del film a nivel conceptual y cinematográfico desde lo narrativo particularmente. Si hay algo que se le debe criticar al Fausto de Sokurov es su ampulosidad, la cual no siempre está a la altura de los acontecimientos narrados dado que hacer de lo cotidiano y de paseos por las calles -sin otro sentido que el de mostrar una estética visual- un hecho en sí mismo, no alcanza el grado de trascendencia que se le quiere imponer.

Hay un axioma que reza que a la belleza en cine se la debe captar y no construir con imágenes y de esta manera ocurre exactamente lo mismo cuando de fealdad se trata. Fausto peca de esa recarga esteticista en cada plano; en cada encuadre donde los lentes anamórficos deforman la imagen y la alargan al extremo, tanto en los rostros como en los cuerpos y eso en los 140 minutos de metraje se siente ya no desde la sensibilidad sino desde el propio hastío.

No obstante es irreprochable la capacidad artística del director Alexander Sokurov y su hábil manejo de la narración con imágenes cuando las palabras sobran y los silencios acompañan, pero tratándose del final de una tetralogía se esperaba mucho más.


Datos Técnicos
FAUSTO
Titulo Original: Faust
Director: Alexander Sokurov
Género: Cine De Autor
Intérpretes: Johannes Zeiler, Anton Adasinsky, Isolda Dychauk, Georg Friedrich, Hanna Schygulla, Antje Lewald
Duración: 134 minutos.
Origen: Rusia
Año Realización: 2011
Guión Original: Yuri Arabov (Libro)
Guión Adaptado: Aleksandr Sokurov, Marina Koreneva
Producción: Proline Film
Web: http://www.cetera.co.jp/faust/
Fecha Estreno: 20/12/2012


Más títulos de interés:
Alessandra Ferri y Hernan Cornejo llegan al Maipo en Noviembre
Annabelle destronó a Relatos Salvajes como el film mas visto del fin de semana
Gerónimo Rauch en Argentina, Entre Miserables y Fantasmas
Rick Wakeman en el Gran Rex
 
Secciones
Actualidad
Bon Vivant
Espectaculos
Staff
Mundial Brasil 2014
 
CQAP®.Contacto
Correo Electrónico:info@cqap.com.ar
 
 
 
 
Otros
Términos y condiciones de uso
Política de Privacidad
 
CQAP Medios fundado el 25 de mayo de 2009.