Una situación similar a la ocurrida en 2005, donde el estallido de violencia en Francia ocupó las primeras planas de los diarios, ocurrió en el día de ayer en el barrio de Amiens, ubicado al norte, en el que jóvenes se enfrentaron en una batalla campal contra la policía anti disturbios dejando como saldo 17 policías heridos, destrucción de lugares públicos y saqueos, que son la gota que rebalsa el vaso de la situación económica y social que en estos momentos desafía al gobierno del socialista Hollande, transcurridos 100 días de su llegada al poder. Las autoridades de la ciudad de Amiens argumentaron que el estallido es producto de tensiones sociales acumuladas por la falta de empleo y de ayudas sociales. El cierre de fábricas textiles ha dejado a muchos sin trabajo. Desde el lado de los agresores, la respuesta es que la policía abusa de su poder y son discriminados como si fuesen delincuentes. Presuntamente el disparador fue la irrupción de la policía en este barrio empobrecido durante un velorio de una joven a la que estaban despidiendo familiares y vecinos. A eso debe sumarse la detención de un joven que manejaba un vehículo con fuegos de artificio y bombas molotov.
Lo cierto es que el presidente socialista François Hollande advirtió que no va a tolerar expresiones de violencia o agitaciones de esta magnitud, donde ya es habitual el enfrentamiento entre fuerzas del orden y jóvenes descendientes de inmigrantes. Cabe recordar que los disturbios de 2005 duraron un mes y arrasaron con barrios enteros, luego fue en 2007 y también en 2010 con el otrora presidente conservador Nicolás Sarkozy, artífice de la política de mano dura.