Se produjo un duro revés ante los pronósticos de crecimiento en la eurozona que según la Comisión Europea iban a rondar el 0,5% cuando ahora ya se habla de un retroceso del 0,3% del PBI de la región, debido a que por segundo año la eurozona está en recesión. Por ejemplo España se contraerá al cierre del año en un 1% e ingresará al grupo de 8 países de los 17 que conforman la región con un crecimiento negativo. El otro dato es el de Italia que también soporta una crisis económica importante que no puede contra la recesión.
El cambio de pronóstico favorable a desfavorable según los especialistas encuentra una explicación en la crisis de la deuda que hace más frágiles a los mercados financieros y generó una depresión en la economía real, aunque también se coincide en que la mejora llegará para el segundo semestre del año.
Quien realmente no tiene ese optimismo es la cuarta economía de la eurozona ya que se pronosticaba para España un crecimiento un tanto inferior al 1% pero esa cifra se transformó precisamente en todo lo contrario, mientras que para Italia la caída será del 1,3%, de acuerdo a las proyecciones del año. Le siguen a esta ola de crecimiento negativo Holanda con un 0,9%, Chipre con un 0,5%, Bélgica y Eslovenia decrecerían un 0,1%. Para Grecia, a pesar de acordar la segunda parte de salvataje, se vaticina un crecimiento negativo del 4,4%.
Ante la mala noticia, la respuesta de los mercados no tardó en llegar presentando una baja en las acciones de las automotrices.