Luego de las desafortunadas declaraciones radiales de Aníbal Fernández y del tirón de orejas que le diera Cristina, el gobierno busca frenar la escalada del dólar paralelo a partir de la estrategia de control promulgada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien ya se reunió la semana pasada con la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio para encontrarle un freno a la cotización del dólar blue que al cierre del viernes llegó a 5,97 para la venta. La idea básica del plan Moreno apunta a bajar a 5,10 pesos la cotización del dólar paralelo, que fue ganando protagonismo en las últimas semanas frente al oficial. Para que la medida cause un efecto en el corto plazo, se especula por parte de las entidades cambistas que vendrá acompañada de otra para flexibilizar el cepo cambiario vigente instaurado por la AFIP. Lo cierto es que todavía reina la incertidumbre y crece hora a hora el temor en los ahorristas y por defecto en los bancos, dado que en los últimos días se produjo una importante fuga de depósitos en dólares que alcanzó los 100 millones diarios. Desde las altas esferas del gobierno, y con Guillermo Moreno como interlocutor, se habla ya de una batalla cultural y una pelea de poder con los grupos económicos concentrados que ya divide aguas en el propio gobierno y en el entorno más cercano a la presidente Cristina Fernández de Kirchner. Si la idea de Moreno cumple el objetivo buscado, se habrá ganado la batalla más importante que le toca pelear al gobierno oficialista en lo que va de gestión, aseguran diversos economistas y funcionarios de menor rango.