En Shane una Nueva York despojada de glamour y atenta al insomnio del inconformismo construye esta pequeña tragedia y ruina de un protagonista atrapado en el deseo, que no encuentra escapatoria alguna en los efímeros placeres con los que llena su vacío. Michael Fassbender se luce en su tour de force donde no sólo despliega sus matices interpretativos sino que además nos hace participes como espectadores de una metamorfosis intensa y dolorosa por la que sin lugar a dudas debió haber sido reconocido con una candidatura a los premios Oscars.
Por Pablo E. Arahuete para CQAP Medios | Buenos Aires -
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Lejos de reflejar la idea del cuerpo como un santuario, en Shane el realizador Steve McQueen (no confundir con el actor) retrata con crudeza y mucha personalidad la curva de decadencia y degradación de un personaje burgués neoyorkino, que tiene como particularidad una adicción al sexo, ya sea pagando a prostitutas o bajando pornografía de internet.
Más allá de un trabajo rutinario, la gris y monótona existencia de Brandon Sullivan (Michael Fassbender) puede resumirse desde el punto de vista autómata con un manifiesto desapego de todo aquello que implique un compromiso afectivo, ya sea con extraños o con su hermana menor Sissy Sullivan (Carey Mulligan), quien intenta encontrar un sentido para seguir viva cuando todo parece opaco y teñido con la misma negrura.
Esa negrura que se propaga en la atmósfera de una Nueva York despojada de glamour y atenta al insomnio del inconformismo construye esta pequeña tragedia y ruina de un protagonista atrapado en el deseo, que no encuentra escapatoria alguna en los efímeros placeres con los que llena su vacío. En este caso, la manera de abordar el sexo como el vehículo de canalización del propio hastío guarda una estrecha relación con la manera en que el director utilizaba la huelga de hambre en su ópera prima Hunger, film en el que el cuerpo exteriorizaba el dolor y además se utiliza como símbolo de un reclamo político.
En Shame: sin reservas, el lugar simbólico esta vez se reserva a la autómata conducta sexual y a la imposibilidad del compromiso afectivo o amoroso, que termina decantando en un mecanismo de autodestrucción que se ve plasmado en el personaje interpretado por Carey Mulligan.
Por su parte, Michael Fassbender se luce en su tour de force donde no sólo despliega sus matices interpretativos sino que además nos hace participes como espectadores de una metamorfosis intensa y dolorosa por la que sin lugar a dudas debió haber sido reconocido con una candidatura a los premios Oscars.
Datos Técnicos Titulo: Shame: sin reservas Titulo Original: Shame Director: Steve McQueen Género: Drama Intérpretes: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale Duración: 101 minutos. Origen: Reino Unido Año Realización: 2011 Guión Original: Steve McQueen, Abi Morgan Producción: Film4, See-Saw Films, UK Film Council Web:http://www.foxsearchlight.com/shame/ Fecha Estreno: 26/04/2012